jueves, 26 de julio de 2018
Ansiedad
La ansiedad. Las palpitaciones. La presion en la nuca. El calor en las manos. Demasiadas palabras tragadas. Muchas imagenes en mi cabeza. Las inseguridades. El dolor. El caos. La incertidumbre. El hambre y el no comer. El no contarlo. El no decirlo. El estirarlo. Acostumbrarlo. Darlo por hecho. Darlo por natural. Darlo por propio. La ansiedad. El no poder seguir. El querer terminarlo todo. El sentirse destruido por dentro. Incapaz de todo, de cualquier cosa. No saber que estar haciendo mal, no saber que hacer para sentirme bien. La imposibilidad de explicar lo que me pasa. La incomprensión. Las dudas. Las vueltas. Por momentos sentir vencer y por otros perder. La ansiedad y el miedo. El terror. La soledad en el aislamiento. El llorar. El gritar. Y fingir, fingir un montón. Patearlo todo para adelante o dejarlo pasar. Sentirse un valiente y desplomarse a la primera. No encontrar donde descargar y descargar en todos y todo. El miedo. El miedo. El miedo y sentirse loco, sentirse fuera de mi mismo. Ajeno a mis ojos, a mis manos y a mis pies. Que no te entiendan. Que te traten de exagerado. Las palpitaciones. La intolerancia. Y la oscuridad. Ruido de lluvia digital en mi pieza y callarme en dolor.
Finalmente sobrepasar todo eso y estallar en alegría, sentirse un resucitado. Pero sabiendo que esa no fue la ultima vez. Se puede morir varias veces mas.
Finalmente sobrepasar todo eso y estallar en alegría, sentirse un resucitado. Pero sabiendo que esa no fue la ultima vez. Se puede morir varias veces mas.
929
El bosque. Sus manos se aferraban a las cañas del camino. La tierra, tomaba sus pies como parte de si misma. Sus ojos clavados en lo alto de los arboles y su pecho apuntando al cielo. Sus vibraciones, absorbidas por la alta malesa. A un costado, un libro. Un hechizo. Pagina 929: Como volverse parte del universo.
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